Miriam y su feminicida.

ZACATECAS.–   En una funeraria de Zacatecas, entre sollozos, veladoras encendidas y flores marchitas, fue velada Miriam, una mujer originaria de Veracruz, presuntamente asesinada por su esposo. Su historia, documentada por NMás, se ha convertido en símbolo del dolor que genera la violencia de género, pero también en un llamado desesperado de una sociedad que clama justicia en medio del silencio institucional.

EL FEMINICIDIO QUE INDIGNA

Miriam había llegado a Zacatecas en busca de una nueva vida. En la capital del estado, tejió redes, amistades, rutinas. Pero el hogar que alguna vez creyó refugio terminó convirtiéndose en su tumba. Según las primeras versiones, el principal sospechoso de su asesinato es su esposo, quien ya fue detenido por las autoridades locales.

Este crimen no ocurrió en el vacío. Zacatecas ha sido escenario de una creciente ola de violencia contra las mujeres, con cifras que escalan año con año y con un sistema de justicia que no siempre responde con la urgencia necesaria. En 2023, la entidad registró más de 2 mil denuncias por violencia familiar y al menos 12 feminicidios, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

UNA COMUNIDAD QUE ABRAZA Y EXIGE

El velorio de Miriam no fue solo un rito íntimo. Fue también una expresión pública de duelo y rabia. Vecinos, compañeras de trabajo y colectivos feministas se hicieron presentes para rendir homenaje a su memoria, pero también para lanzar una advertencia: “ni una más” no puede seguir siendo solo una consigna, tiene que ser un compromiso real.

Las mujeres en Zacatecas viven con miedo. En muchos hogares, la violencia se ha normalizado y silenciado. Y cuando una de ellas cae, se activa un ciclo de dolor colectivo, donde las preguntas sin respuesta pesan tanto como las ausencias. “Miriam pudo haber sido cualquiera de nosotras”, repitieron durante la velación.

LA URGENCIA DE CAMBIAR EL RUMBO

El feminicidio de Miriam ocurre en un contexto nacional alarmante: en México, más de 10 mujeres son asesinadas cada día, muchas de ellas por sus parejas o exparejas. Sin embargo, los recursos públicos destinados a prevenir esta violencia siguen siendo insuficientes, y las medidas de protección son, en muchos casos, llegadas demasiado tarde.

Organizaciones civiles han advertido que la impunidad sigue siendo la norma en estos casos, con investigaciones que se dilatan, carpetas mal integradas y agresores que logran evadir la justicia. En este panorama, el caso de Miriam podría seguir el mismo camino… o convertirse en un punto de quiebre si la sociedad zacatecana decide no soltar su memoria.

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FRASE DE LA SEMANA

“Corre el tiempo para que se ponga en marcha Transparencia para el Pueblo de Zacatecas y se cumpla con la Ley General de Transparencia, con los recursos y demandas de la ciudadanía sobre acceso a la información ante negativas”.

Norma Julieta del Río Venegas, excomisionada del INAI