¿A qué juega Saúl Monreal?

ZACATECAS.- En la política zacatecana, nada es casual. Y menos cuando se trata de la familia Monreal. El senador Saúl Monreal Ávila, hermano del gobernador David Monreal y del líder morenista Ricardo Monreal, parece haber convertido sus conferencias semanales en un tablero de ajedrez político donde cada frase es un movimiento calculado… o una provocación.

Dice que “respetará los tiempos de Morena”, pero en la siguiente respiración exige que “sea el pueblo quien decida”. Promete esperar la convocatoria del partido, pero advierte sobre el “sectarismo” que —asegura— favorece a Verónica Díaz, la senadora respaldada por funcionarios estatales. Critica la “ingobernabilidad” que podría avecinarse… y de paso, le lanza dardos al gobierno de su hermano.

¿A qué juega, entonces, Saúl Monreal?

ENTRE LEALTAD Y DISTANCIA

El senador ha dicho que “no es su tiempo político”, una frase que suena más a resignación que a convicción. Lo repite tras cada mensaje de Claudia Sheinbaum, quien le ha pedido públicamente que “espere seis años” para pensar en la gubernatura.

Pero, a la vez, no quita el dedo del renglón: recorre municipios, denuncia irregularidades y mantiene presencia mediática.
En política, “esperar” no siempre significa quedarse quieto.

GOLPES AL GOBIERNO DE SU HERMANO

En su intento por mostrarse como “voz crítica dentro del movimiento”, Saúl ha abierto fuego contra la administración de David Monreal.

Desde la presa Milpillas, que calificó como “en riesgo por incapacidad de operación política”, hasta la presunta presión a beneficiarios de programas sociales para asistir a eventos de Verónica Díaz, sus declaraciones han incomodado a más de uno en Palacio de Gobierno.

“Qué tristeza que en vez de ayudar al gobernador lo expongan”, dijo en tono paternalista… pero con la puntería bien dirigida.

En los hechos, Saúl Monreal se ha convertido en el opositor interno más activo del monrealismo en el poder, una especie de hermano incómodo que juega con fuego, pero dentro de la misma casa.

ENTRE DOS FUEGOS

Morena, por su parte, ya trazó su línea: evitar el nepotismo político que tanto ha pesado en Zacatecas.

Y aunque Saúl insiste en que actuará “con decoro y dignidad”, el mensaje de la dirigencia es claro: no hay espacio para otro Monreal en la boleta.

La pregunta es si, ante ese muro, buscará una puerta lateral.

¿Acudiría Saúl Monreal a otro partido si Morena lo deja fuera?

No lo dice abiertamente, pero su discurso de “que el pueblo elija” abre la posibilidad. La ambigüedad se ha vuelto su estrategia: no romper con Morena, pero tampoco alinearse del todo.

ENTRE DENUNCIA Y CAMPAÑA

En paralelo, Saúl ha endurecido su discurso de seguridad: asegura que el 70% de los sectores productivos de Zacatecas son víctimas de extorsión.

El mensaje parece doble: por un lado, denuncia una realidad alarmante; por otro, expone las debilidades del gobierno estatal.

Lo mismo ocurre cuando habla de corrupción, de la falta de gestión o del abandono a los municipios: todo se dice “por el bien del estado”, pero todo erosiona la imagen del gobernador.

UNA CAMPAÑA DE BAJO PERFIL

En público, dice no estar en campaña. En los hechos, actúa como si sí lo estuviera: ofrece conferencias cada semana, se rodea de medios locales, lanza propuestas, marca distancia del gobierno estatal y, sobre todo, mantiene vivo su nombre en la conversación.

Saúl Monreal juega a mantenerse visible sin cruzar la línea, a desafiar sin romper, a empujar sin salirse del tablero.

Y aunque repita que “esperará los tiempos”, en Zacatecas todos entienden que esos tiempos ya comenzaron.  

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FRASE DE LA SEMANA

“Corre el tiempo para que se ponga en marcha Transparencia para el Pueblo de Zacatecas y se cumpla con la Ley General de Transparencia, con los recursos y demandas de la ciudadanía sobre acceso a la información ante negativas”.

Norma Julieta del Río Venegas, excomisionada del INAI