La madrugada del martes, dentro de las instalaciones del 51º Batallón de la Guardia Nacional en Acapulco, Guerrero, ocurrió un hecho que conmociona a la corporación y a la ciudadanía. Stephany Carmona Rojas, agente originaria de Ajalpan, Puebla, fue asesinada presuntamente por un compañero, el sargento segundo Yair Manuel Ramírez de la Cruz, quien huyó del cuartel sin que su salida fuera impedida.
Según informó LaNota.mx, el cuerpo de la joven presentaba dos impactos de bala en la cabeza. La familia recibió la versión de que la muerte ocurrió durante una “práctica de tiro”, explicación que calificaron como falsa y confusa.
LA MADRE EXIGE RESPUESTAS
La madre de Stephany, María Fernanda Carmona, viajó desde Puebla tras recibir la llamada del Hospital Naval Militar de Acapulco. Al llegar, le confirmaron la muerte de su hija y la condujeron a una bodega donde pudo reconocer el cuerpo.
“Nada de lo que me dijeron tiene sentido. Mi hija no estaba en una práctica, fue asesinada”, declaró la madre, exigiendo que la investigación se realice con perspectiva de género y sin encubrimientos.
En Ajalpan, su comunidad natal, vecinos y familiares realizaron una vigilia bajo el hashtag #JusticiaParaStephany, mientras esperan que el cuerpo sea trasladado para su despedida. Las autoridades locales demandaron que la investigación sea exhaustiva y apegada a la ley.
SEÑALES DE ACOSO Y HOSTIGAMIENTO
Compañeras de Stephany señalaron que existían antecedentes de acoso laboral y sexual hacia mujeres dentro del cuartel. Conversaciones filtradas muestran que la joven había reportado hostigamiento, pero temía represalias y no formalizó la denuncia.
“Así son de perros. Yo hice un parte y ni así”, escribió Stephany en uno de los mensajes difundidos en redes sociales.
Los testimonios apuntan a fallas en los protocolos de prevención y atención a la violencia de género dentro de la Guardia Nacional. Hasta el momento, la GN y la Secretaría de la Defensa Nacional no han emitido pronunciamiento oficial, ni se ha confirmado si existe orden de aprehensión contra el presunto responsable, que permanece prófugo.
UN CASO QUE REAVIVA LA ALARMA NACIONAL
El caso reabre el debate sobre violencia de género en cuerpos de seguridad en México, donde persisten denuncias de acoso y represalias contra mujeres que buscan denunciar. Según el SESNSP, Guerrero se mantiene entre los estados con mayor número de feminicidios del país.
Familiares y colectivos feministas critican el hermetismo de la Guardia Nacional, que ha generado la sensación de encubrimiento, dejando a Stephany sin protección incluso tras su muerte.
“Mi hija quería proteger a México. Ahora yo le pido al Estado que la proteja a ella, aunque sea con justicia”, concluyó su madre.
Mientras tanto, la búsqueda del sargento prófugo continúa, y la sociedad espera que este caso no se sume a la larga lista de feminicidios impunes dentro de cuerpos de seguridad.
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