La lluvia había retrocedido, pero el olor a lodo y humedad aún impregnaba las calles de Poza Rica. Familias sacaban lo que podían de sus casas, mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum llegaba acompañada de la Gobernadora Rocío Nahle, bajo la mirada expectante de los damnificados. Lo que en principio parecía una visita de supervisión se convirtió en un escenario de tensión y reproches, donde la paciencia de los pobladores alcanzó su límite.
“¡No sirves para nada, ni la Gobernadora!”, gritó un hombre, señalando con el dedo a las mandatarias. Sus palabras, cargadas de frustración, resonaban entre la multitud que se agolpaba alrededor. Otros denunciaban la desaparición de familiares y compañeros, mientras la falta de apoyo inmediato se hacía evidente. La expectativa de soluciones rápidas chocaba con la realidad: ayuda insuficiente, retrasos y desorganización.
DENUNCIAS DE DESAPARICIONES Y FALTA DE APOYO
Un joven, con fotografías en mano, clamó por sus tres compañeros desaparecidos de la Universidad Veracruzana. La Presidenta respondió que no se ocultaba información y explicó que durante los primeros tres días la zona estaba totalmente inundada, lo que dificultó cualquier acción de rescate.
Los pobladores también cuestionaron que no se suspendieran las clases durante las lluvias, y la Mandataria respondió que no se esperaba una precipitación tan intensa, un argumento que no mitigó la indignación de los afectados, quienes recordaban las inundaciones históricas de 1999.
INTENTOS DE CALMAR LA MULTITUD, SIN ÉXITO
Sheinbaum intentó calmar los ánimos con un micrófono en mano: “Tantita paciencia, porque no todo se puede arreglar en un segundo”. Sin embargo, los gritos persistieron. Al final, la Mandataria se retiró, evidenciando la dificultad de las autoridades para manejar la crisis y contener la frustración ciudadana.
El contraste entre la presencia simbólica y la urgencia de la ayuda real pone en evidencia que, aunque la visita es un paso hacia la atención directa, los damnificados perciben un retraso en la entrega de apoyos y en la organización de los recursos necesarios.
ACCIONES OFICIALES EN PUEBLA Y COORDINACIÓN FEDERAL
En Puebla, brigadas de la Secretaría de Bienestar, el Ejército, la Marina y la Defensa Nacional comenzarán un censo de afectaciones. Se instalarán 83 refugios temporales, y plantas potabilizadoras y cocinas comunitarias atenderán a unas 10 mil personas. En total, se desplegarán 1,400 elementos para apoyar a 37 municipios afectados.
Sin embargo, para los pobladores de Poza Rica, estas acciones todavía no alcanzan a cubrir las necesidades inmediatas.
LA BRECHA ENTRE PROMESAS Y REALIDAD
La visita mostró, una vez más, la brecha entre las promesas oficiales y la realidad en terreno. Mientras Sheinbaum recorre los municipios, promete censos y coordinación interinstitucional, la frustración de los ciudadanos evidencia que la paciencia tiene límites, y que la eficacia en la atención a desastres sigue siendo un pendiente crítico para la administración federal.
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