ZACATECAS.– La Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) dio un paso histórico al aprobar un protocolo de actuación para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia Sexual, durante la primera sesión del Consejo Universitario (CU) celebrada este jueves. La medida fue respaldada por unanimidad, marcando un compromiso institucional frente a una problemática que afecta a estudiantes, docentes y personal administrativo.
A diferencia de iniciativas previas, este protocolo no se limita al acoso o al hostigamiento, sino que contempla todas las formas de violencia sexual en espacios universitarios, ya sean físicos o virtuales, siempre que estén relacionados con actividades académicas o administrativas. Así lo destacó Liliana Vélez Rodríguez, coordinadora de Igualdad, durante la presentación ante los consejeros.
UN TRABAJO COLECTIVO Y AVALADO POR DERECHOS HUMANOS
El documento, resultado de mesas de trabajo realizadas en octubre y dictaminado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), define con precisión autoridades competentes, atribuciones, obligaciones y acciones para garantizar la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia sexual en la universidad.
Entre las figuras centrales está la Coordinación de Igualdad, órgano autónomo encargado de implementar políticas de género y garantizar que los espacios universitarios sean seguros y libres de violencia.
PROCEDIMIENTO CLARO Y PROTECCIÓN DE LA VÍCTIMA
El protocolo establece que la denuncia se registrará inicialmente por un comité de primer contacto, integrado por representantes de estudiantes, docentes y trabajadores, con la única función de recibir la queja sin pedir detalles adicionales, evitando la revictimización. Posteriormente, la queja se canaliza a la Unidad Especializada, dependiente de la Coordinación de Igualdad, que se encargará de todo el proceso administrativo: investigación, garantía de audiencia, análisis de pruebas y emisión de un proyecto de resolución, sin exceder tres meses.
Se garantiza además atención psicológica inmediata a la víctima en los centros de Intervención y Servicios Psicológicos (CISP) y de Aprendizaje y Servicios Estudiantiles (CASE), así como medidas de protección para evitar la repetición del hecho y la revictimización.
SANCIONES CONTUNDENTES PARA TODOS
El protocolo establece sanciones estrictas según la condición del infractor:
- Estudiantes: amonestación, suspensión de 15 días a un año, o expulsión definitiva.
- Docentes y personal administrativo: amonestación, cambio de adscripción o rescisión de la relación laboral.
- Personas externas: rescisión de contratos y restricción de acceso a la universidad.
Además, el documento contempla un mecanismo de revisión y actualización cada tres años, o antes si se requiere, garantizando que la política se mantenga vigente y eficaz.
Con este protocolo, la UAZ no solo formaliza un marco institucional contra la violencia sexual, sino que envía un mensaje claro: la universidad no tolerará abusos, protegerá a las víctimas y sancionará a quienes transgredan la ley y los principios éticos de la institución.
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