ZACATECAS.– En Sauceda de la Borda, Vetagrande, la amenaza no llegaba solo en palabras. Los extorsionadores dejaban una bala junto a las notas para recordarle a sus víctimas que el miedo era la moneda más cara. Llamadas intimidatorias y mensajes escritos eran el sello de un grupo que buscaba someter a comerciantes y familias bajo la presión del pago obligado.
INVESTIGACIÓN ESTRATÉGICA
La Fiscalía Especializada en Delitos de Alto Impacto, junto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Mesa Estatal de Construcción de Paz, siguió el rastro de esas amenazas. Detrás de los cartuchos balísticos había nombres y rostros. Tras semanas de investigación en campo y gabinete, los agentes lograron obtener órdenes de aprehensión que, finalmente, fueron cumplidas en recientes operativos.
LOS DETENIDOS
Los detenidos fueron identificados como Jesús David “N”, originario de Huimanguillo, Tabasco, y Juan José “N”, de Zacatecas. Ambos tenían ya antecedentes por extorsión, lo que dibuja un patrón repetido en sus incursiones delictivas.
EXTORSIÓN, UN DELITO QUE SE REPITE
El caso de Vetagrande no es aislado. En municipios como Guadalupe, Fresnillo y la capital zacatecana, la extorsión ha sido una de las principales denuncias de comerciantes, empresarios y hasta transportistas. En Fresnillo, por ejemplo, se han documentado amenazas similares con cartuchos de armas de fuego dejados en los negocios, mientras que en Guadalupe los cobros de “derecho de piso” han obligado a varios establecimientos a cerrar sus puertas.
En 2022, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) alertó que los cobros de extorsión afectaban directamente a la cadena de suministro de alimentos, materiales de construcción y combustibles, generando pérdidas millonarias y un clima de terror que impacta el empleo local.
IMPACTO EN LA COMUNIDAD
La Fiscalía subrayó que estas detenciones no solo representan la caída de dos individuos, sino un mensaje directo contra quienes buscan enriquecerse sembrando terror. La institución recordó que la extorsión golpea de manera particular a sectores clave como la construcción y el abasto de alimentos, rubros que sostienen la vida cotidiana de las comunidades.
UNA PROMESA DE JUSTICIA
El comunicado concluyó con una promesa: seguir privilegiando la inteligencia y la investigación para llevar a los responsables ante los tribunales. Porque, en Vetagrande y en todo Zacatecas, la gente quiere volver a vivir sin la sombra de que una bala, dejada en la puerta, pueda cambiarlo todo.
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