ZACATECAS.– La tranquilidad del municipio de Río Grande se ha visto alterada tras la denuncia de una joven madre que asegura que su hijo fue robado al nacer. Se trata de un bebé de siete meses que, de acuerdo con el testimonio, habría sido entregado a un matrimonio de la comunidad de Las Piedras con la intervención de una pareja dedicada a terapias físico-emocionales.
UNA HISTORIA MARCADA POR AMENAZAS
La madre biológica relató que el abogado que representa al matrimonio que hoy tiene al menor en su resguardo la ha presionado para desistir de su denuncia. Asegura que ha recibido amenazas directas y responsabiliza a ambas parejas por cualquier daño que pueda sufrir ella o su familia.
ALERTA EN LA COMUNIDAD
La joven originaria de Río Grande advirtió que los intermediarios podrían haber participado en la entrega irregular de más bebés, lo que enciende las alarmas en la región ante un posible patrón de estafas que afecta emocionalmente a mujeres vulnerables.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
Autoridades estatales han reconocido que se trata de un caso complejo que podría derivar en la configuración de una adopción ilegal. También se planteó que la madre podría enfrentar responsabilidades legales debido a la falta de registros médicos de su embarazo.
EL FUTURO DEL MENOR
Hasta el momento se ha confirmado que el bebé se encuentra en buen estado de salud y bajo resguardo, mientras se define su situación legal. Aunque se descartó la existencia de una red de tráfico de recién nacidos, el caso abre un debate local sobre la vulnerabilidad de mujeres jóvenes y la necesidad de mayor vigilancia en los procesos de custodia y adopción.
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