Crece comercio informal en Fresnillo.

FRESNILLO. En las colonias más golpeadas por la desigualdad, la falta de empleo formal ha encendido una chispa de sobrevivencia: el autoempleo. En lo que va del año, al menos 25 personas han solicitado al Ayuntamiento un permiso para instalar un pequeño comercio semifijo, muchas veces en la puerta de su propia casa.

La mayoría son personas que acaban de perder su trabajo. Algunas vendían productos por catálogo, otras cocinan en casa para vender alimentos. La emergencia económica ha empujado a más familias a salir a la calle con una mesa, una sombrilla y ganas de empezar desde cero. Aunque las reglas son claras: no pueden instalarse en el centro histórico ni invadir las banquetas principales. A quienes lo solicitan, el municipio les asigna puntos en zonas con menor tránsito, pero con posibilidades de venta.

Actualmente, hay 133 comerciantes semifijos registrados, aunque no todos trabajan a diario. Muchos lo hacen sólo los fines de semana o en temporadas altas, en un esquema tan inestable como la economía que enfrentan.

UNA REUBICACIÓN QUE DIVIDE

El plan de reordenamiento urbano en el centro de Fresnillo ha encendido ánimos. Aunque el municipio ha logrado reubicar a 30 comerciantes ambulantes hacia calles alternas, al menos siete de ellos han iniciado procesos legales para quedarse en el lugar que ocupaban desde hace años.

Se trata principalmente de vendedores que se encontraban en zonas peatonales. Algunos de ellos incluso tienen locales propios, pero prefieren el espacio público por el flujo de personas. “Si tú te vas, yo también me voy”, es la frase que se repite entre quienes deciden resistir al cambio, buscando mantenerse unidos ante las nuevas reglas.

Los amparos interpuestos ante organismos de derechos humanos mantienen congeladas varias decisiones. Por lo pronto, el Ayuntamiento espera las resoluciones para evitar confrontaciones legales, en una muestra de que el orden urbano también se litiga.

NUEVAS REGLAS, NUEVOS RETOS

La reubicación no es el único ajuste en puerta. La siguiente fase del reordenamiento será definir con precisión el tamaño de los puestos, que no podrán superar los 2.5 por 1.5 metros y deberán mantener sus estructuras dentro de los márgenes autorizados.

Estas medidas buscan garantizar una convivencia armónica entre el comercio informal y la ciudadanía, sin afectar la movilidad peatonal ni la imagen urbana. “No estamos en contra del comercio, pero debe haber reglas claras para todos”, es el mensaje que se repite desde el gobierno local.

Con al menos 30 comerciantes más por reubicar, el reto apenas comienza. Entre el derecho al trabajo y el derecho al espacio público, Fresnillo camina por una delgada línea, tratando de no dejar a nadie fuera.

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FRASE DE LA SEMANA

“Corre el tiempo para que se ponga en marcha Transparencia para el Pueblo de Zacatecas y se cumpla con la Ley General de Transparencia, con los recursos y demandas de la ciudadanía sobre acceso a la información ante negativas”.

Norma Julieta del Río Venegas, excomisionada del INAI