ZACATECAS.– Dos muertes recientes han colocado al Hospital General del ISSSTE en el centro de señalamientos por presunta negligencia médica. Familiares de Ernestina Navarro Robles, una mujer de 71 años originaria de Villa Guerrero, Jalisco, acusaron públicamente al personal del área de urgencias por no haberla hospitalizado pese a su delicado estado de salud. La mujer falleció al día siguiente en un hospital privado.
A este caso se suma el del niño Liam, de apenas dos años, quien fue intervenido por una fractura en el brazo y terminó con muerte cerebral, también en el Hospital del ISSSTE en Zacatecas. Ambos episodios han motivado que la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ) iniciara quejas —una de ellas de oficio— y turnara el caso a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), al tratarse de un hospital federal.
ERNESTINA: ENTRE OMISIONES Y DESATENCIÓN MÉDICA
Según el testimonio de su hija, Bertha Alicia Llamas, Ernestina fue diagnosticada con cáncer de recto y atendida inicialmente por el oncólogo del hospital en febrero. Sin embargo, en su segunda sesión de quimioterapia, le administraron cuatro medicamentos no prescritos, lo que afectó severamente su estado de salud.
“Mi madre solo debía recibir cetuximab, pero le dieron otros medicamentos sin autorización del oncólogo. Desde entonces empezó a deteriorarse”, acusó la hija. Luego de ser llevada a urgencias, recibió únicamente suero intravenoso, sin mayor seguimiento.
El 5 de mayo, tras varios días con síntomas graves, fue trasladada en ambulancia desde Villa Guerrero hasta Zacatecas. En el hospital del ISSSTE, le negaron el ingreso por no contar con un pase, y solo fue admitida tras insistencia de la familia. No obstante, pocas horas después, la doctora de turno decidió darla de alta argumentando “mejoría clínica”.
“No le entregaron estudios ni le ofrecieron hospitalización”, denunció la familia, que presentó fotografías de la doctora revisando revistas y usando el celular en vez de atender a los pacientes. Al día siguiente, Ernestina fue llevada de emergencia a un hospital privado en Jerez, donde falleció a las 20:30 horas.
EXIGEN JUSTICIA Y REPARACIÓN
La familia de Ernestina presentó una queja formal ante la CDHEZ y otra ante la delegación del ISSSTE en Zacatecas. Solicitan una investigación administrativa, sanciones al personal involucrado y reparación del daño moral y económico.
“La doctora nos dijo que cuando tienen cáncer, cuando no les duele una cosa, les duele otra hasta que se acaban. Fue cruel y negligente”, declaró Bertha Alicia.
La familia adjuntó estudios clínicos que mostraban el cáncer controlado, lo que refuerza su hipótesis de que la muerte fue consecuencia directa de una mala atención médica, no del avance natural de la enfermedad.
SEGUNDO CASO: MUERTE CEREBRAL DE UN MENOR
Solo dos meses después, el 7 de julio, Liam, un niño de dos años, ingresó al mismo hospital con una fractura en el brazo. Fue intervenido quirúrgicamente, pero sufrió complicaciones que lo dejaron en coma y con diagnóstico de muerte cerebral.
Este segundo caso motivó que la CDHEZ iniciara una queja de oficio contra el hospital y la turnara a la CNDH.
UN LLAMADO URGENTE A LA REVISIÓN DEL ISSSTE ZACATECAS
Ambos casos apuntan a una posible crisis estructural en el Hospital General del ISSSTE en Zacatecas, con presuntas omisiones graves, desorganización en el tratamiento de enfermedades crónicas y negligencia en el manejo de urgencias.
Los familiares de las víctimas exigen respuestas, justicia y un alto a la impunidad médica. Para ellos, sus seres queridos no murieron por enfermedad, sino por desatención institucional.
“Alzamos la voz para que nadie más pase por esto”, finalizó Bertha Alicia, en memoria de su madre.
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