ZACATECAS.– La salud en riesgo y el Estado ausente. Así resume la secretaria general del Sindicato Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud del IMSS-Bienestar, Laura Angélica López Serrano, la situación que hoy enfrentan hospitales y centros de salud en el país: un sistema precarizado, sin insumos ni condiciones mínimas para atender a los pacientes, y con trabajadores maltratados por la indiferencia oficial.
La mañana de este lunes, trabajadores de IMSS-Bienestar iniciaron una huelga de hambre y un bloqueo de accesos en sus oficinas, como medida desesperada ante años de incumplimientos, falta de basificación, adeudos por guardias y viáticos, y la carencia total de insumos médicos esenciales. Aunque por la noche suspendieron momentáneamente la protesta tras conocer que sus compañeros fueron agredidos en Ciudad de México, advirtieron que si antes de las 10:00 a.m. no reciben respuesta, reiniciarán la huelga.
HOSPITALES SIN LO BÁSICO
La denuncia de López Serrano es demoledora: faltan anestésicos, sondas, compresas, equipo para intubar, medicamentos esenciales, e incluso material básico como guantes y jeringas. En múltiples unidades médicas del estado, los propios pacientes deben comprar los insumos si quieren ser atendidos, o de lo contrario, son referidos a otros centros igualmente colapsados.
«Esto no es nuevo», lamenta la líder sindical. “Llevamos años advirtiendo que las condiciones ponen en riesgo tanto a pacientes como a trabajadores, y lo único que hemos recibido es silencio”.
LA PROTESTA QUE SE SOSTIENE CON HAMBRE Y DIGNIDAD
Los trabajadores han seguido laborando “bajo protesta” para no abandonar a la población, pero advierten que la situación ya es insostenible. Decenas de médicos, enfermeras y personal de apoyo se declaran al límite: mal pagados, sin seguridad laboral ni equipo para cumplir con su vocación.
La huelga de hambre es, dicen, el último recurso que les queda antes de que la negligencia institucional se convierta en tragedia nacional.
EL COSTO DE LA INDIFERENCIA
Las autoridades, tanto estatales como federales, han sido omisas pese a las múltiples reuniones y llamados previos. El programa IMSS-Bienestar, presentado como la gran apuesta del gobierno para garantizar atención médica gratuita y universal, hoy enfrenta una de sus peores crisis operativas.
“Si no hay respuesta nacional, continuaremos con la huelga de hambre y movilizaciones. No podemos seguir trabajando entre carencias y abandono”, sentenció López Serrano.
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