El Cruz Azul en su momento causó gran expectativa entre los zacatecanos.

Basado en el artículo original de Julieta del Río Venegas publicado por la Agencia de Información y Publicidad de Zacatecas.

ZACATECAS.  En Zacatecas, el fútbol dejó de ser únicamente un espectáculo deportivo para convertirse en una herramienta de transformación social. Así lo plantea Julieta del Río Venegas, excomisionada del INAI y figura pública zacatecana, en su artículo “El fútbol une, inspira y transforma”, donde reflexiona sobre el impacto de la Copa por la Paz, un torneo que ha movilizado emociones, reconstruido vínculos sociales y generado una política pública centrada en la convivencia y la esperanza.

CUANDO EL BALÓN ES MÁS QUE UN JUEGO

“Para muchas personas, el fútbol es pasión. Es más que un deporte, es un refugio de sueños, un espejo de la esperanza colectiva y un lazo invisible que une corazones”, escribe Del Río. En un contexto marcado por la violencia y la desconfianza social, el deporte se ha convertido en un catalizador de emociones positivas, una válvula de escape y al mismo tiempo una vía para construir comunidad.

Un año atrás, Zacatecas vivió un momento sin precedentes: la primera edición de la Copa por la Paz, un cuadrangular que reunió a equipos históricos del fútbol mexicano como las Chivas del Guadalajara, Cruz Azul, Pachuca y, por supuesto, Mineros de Zacatecas. El estadio fue punto de encuentro para niños, jóvenes, mujeres, hombres y adultos mayores, demostrando que el fútbol puede ser también un puente intergeneracional y territorial.

Del Río resalta que esta iniciativa no fue improvisada. “Fue posible gracias a la sensibilidad del gobernador David Monreal, quien, al conocer el proyecto, entendió lo que podía representar para el tejido social”. Y es que detrás de este esfuerzo hubo planeación, visión y compromiso.

JUAN CARLOS ENRÍQUEZ: TALENTO ZACATECANO CON VISIÓN SOCIAL

El texto reconoce a uno de los protagonistas clave detrás de esta transformación: Juan Carlos Enríquez Ávalos, exfutbolista profesional zacatecano que jugó en Santos Laguna y que, desde hace algunos años, ha llevado su pasión deportiva al ámbito público.

Cuando se le confió la coordinación del básquetbol estatal, Enríquez logró encender el entusiasmo de la afición, llevando al equipo Mineros a instancias finales y llenando el Gimnasio Marcelino González en cada partido. Su capacidad de liderazgo y conexión con la gente fue decisiva para que su visión de una Copa por la Paz tuviera eco en el gobierno estatal.

Julieta del Río reconoce que no todo fue fácil: “Como siempre, hubo obstáculos. Gente que se resiste a dejar avanzar a quienes triunfan… les incomoda el brillo de los demás porque les recuerda su propia oscuridad”. Y añade una crítica puntual al clima político local: “Lamentablemente, en Zacatecas aún hay quienes creen que el enemigo es otro zacatecano”.

Sin embargo, destaca que el proyecto se concretó sin presiones, sin grilla, sino con argumentos, visión y voluntad. “Juan Carlos no pedía aplausos, solo una oportunidad para mostrar cómo el deporte puede ayudar a gobernar con cercanía y sentido humano”, recuerda.

UNA POLÍTICA SOCIAL QUE TRASCIENDE SEXENIOS

A dos semanas de que se realice la segunda edición de la Copa por la Paz, Julieta del Río celebra que esta iniciativa no se haya quedado en un evento aislado, sino que se haya convertido en una política pública sostenida. En sus palabras, es un ejemplo de que se puede gobernar desde la empatía y el encuentro, en lugar de desde la confrontación.

“La paz también se juega en equipo”, escribe en uno de los pasajes más potentes del texto. Y agrega: “Si puedo hacer algo por un zacatecano, lo haré siempre. Porque el verdadero liderazgo se demuestra no cerrando puertas, sino ayudando a abrirlas”.

En un contexto nacional donde las estrategias de pacificación siguen en debate, experiencias como la de Zacatecas muestran que la cultura, el deporte y la comunidad pueden jugar un papel crucial en la construcción de paz. El balón, en este caso, no solo rueda en la cancha: rueda también en la vida pública, en la reconciliación y en la memoria colectiva de un estado que aún busca sanar.

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FRASE DE LA SEMANA

“Corre el tiempo para que se ponga en marcha Transparencia para el Pueblo de Zacatecas y se cumpla con la Ley General de Transparencia, con los recursos y demandas de la ciudadanía sobre acceso a la información ante negativas”.

Norma Julieta del Río Venegas, excomisionada del INAI