ZACATECAS.— La presión ejercida por estudiantes, docentes y colectivos feministas dentro y fuera de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) surtió efecto. Este jueves 12 de junio, la institución rescindió oficialmente el contrato laboral de Rubén Ibarra Reyes, ex rector, quien fue sentenciado por abuso sexual agravado contra una menor.
LA UAZ CONFIRMA: YA NO ESTÁ EN LA INSTITUCIÓN
Durante un encuentro con representantes del Movimiento Universitario en el patio de Rectoría, el rector interino Armando Flores de la Torre mostró los documentos que acreditan el fin de la relación laboral, así como la notificación firmada por el propio Ibarra, quien fue informado en su domicilio de la capital zacatecana.
“El contrato individual de trabajo termina el día de hoy”, declaró Flores de la Torre, señalando que la rescisión se debe a que el ex rector violó el principio de conducta intachable, indispensable para mantenerse dentro de la universidad.
SE ENTREGA DOCUMENTACIÓN A INSTANCIAS UNIVERSITARIAS Y LABORALES
El rector precisó que los oficios también fueron entregados al Departamento de Recursos Humanos, al tribunal laboral y al Sindicato del Personal Académico de la UAZ (SPAUAZ). Ante las dudas del sindicato por no haber recibido detalles sobre la causa de despido, se aclaró que existe un expediente completo a disposición del área jurídica sindical.
PARO CONTINÚA: ESTUDIANTES ANALIZARÁN EN ASAMBLEA
Aunque Flores de la Torre sostuvo que con esta decisión se atiende un punto central del pliego petitorio del paro, los estudiantes aclararon que la suspensión de actividades continuará hasta que una asamblea general lo decida. Insisten en que los protocolos de protección no están funcionando adecuadamente y temen posibles represalias.
El rector interino exhortó a la comunidad a denunciar cualquier acto de hostigamiento ante la comisión especial, y ofreció apoyo legal para dar seguimiento institucional o externo a las denuncias.
PROTESTAN TAMBIÉN EN EL CONGRESO DEL ESTADO
Horas antes del anuncio oficial, estudiantes y docentes protestaron frente al Congreso del Estado para exigir que el despido se concretara sin más dilación. La docente Silvana Figueroa, de la Unidad Académica de Ciencias Políticas y Sociales, pidió que el rector comparezca ante el Pleno por la tardanza en tomar esta decisión.
“Esto no es una cuestión de grupos ni de corrientes políticas. Se trata de principios, de ética universitaria”, remarcó.
Pese a la presión, el tema no fue incluido en la orden del día del Congreso, lo que aumentó el malestar dentro de la comunidad universitaria.
EL MOVIMIENTO LOGRA UN PRIMER PASO, PERO EXIGE GARANTÍAS
La rescisión del contrato de Rubén Ibarra representa una victoria para el movimiento estudiantil y docente, pero no el cierre definitivo del conflicto. Aún están pendientes acciones concretas que garanticen entornos seguros y libres de violencia para las y los universitarios.
Los manifestantes han dejado claro que no se trata solo de un despido, sino de una transformación estructural en la forma en que la UAZ responde a casos de violencia y abuso dentro de su comunidad.
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