ZACATECAS, ZAC. – La cancelación definitiva del segundo piso del bulevar metropolitano no solo truncó un proyecto de infraestructura; también sepultó la esperanza de trabajo para al menos 160 obreros, denunció Juan Francisco Palacios Murillo, secretario general de los trabajadores de la construcción afiliados a la CTM.
Antes de que se frenaran los trabajos en marzo, 40 trabajadores ya estaban contratados y laborando en el viaducto. Otros 120 más estaban listos para ser integrados, con contratos ya pactados. Ninguno de ellos pudo materializar su ingreso, luego de que jueces federales otorgaron suspensiones provisionales y definitivas que terminaron por congelar la obra.
“A nosotros nunca se nos tomó en cuenta. Decían que la gente no quería el segundo piso, pero nosotros sí lo queríamos… porque era trabajo seguro, prestaciones, algo que no tenemos todos los días”, lamentó Palacios Murillo.
DE LA ESPERANZA A LA FRUSTRACIÓN LABORAL
El líder sindical relató que desde 2023 se libró una intensa negociación con la empresa Hycsa, ganadora de la licitación, para garantizar condiciones laborales dignas para los agremiados. Esa lucha incluyó protestas, bloqueos y hasta detenciones de trabajadores.
El esfuerzo rindió frutos: se habían acordado tabuladores salariales competitivos y condiciones adecuadas. Sin embargo, nunca llegaron a consolidarse.
El golpe fue doble cuando, el 31 de mayo, el Gobierno de Zacatecas anunció la terminación anticipada del contrato con Hycsa, ante lo que el secretario de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, calificó como una “ola de amparos promovida por jueces y juezas corruptas”.
Según cifras oficiales, la suspensión del proyecto eliminó alrededor de mil empleos directos y frustró la generación de hasta 2 mil más en fases posteriores.
UNA OBRA MÁS AL ESCOMBRO
El secretario de Obras Públicas, José Luis de la Peña, confirmó que la empresa constructora fue quien solicitó la salida anticipada del contrato, argumentando que los amparos judiciales hacían inviable la ejecución del plan.
Mientras tanto, el proyecto, anunciado con bombo como la mayor obra del sexenio de David Monreal, permanece en ruinas. El único rastro visible son las zanjas abiertas, el concreto abandonado y los miles de horas de trabajo que jamás se concretarán.
¿Y LOS TRABAJADORES QUÉ?
Para los obreros, no hay reubicación, ni indemnización, ni garantías. El sindicato exige que las autoridades y la empresa den la cara y ofrezcan alternativas. Pero hasta ahora, solo hay silencio y una vialidad colapsada que ya genera estrés, ansiedad y caos vial, según el propio alcalde de Zacatecas.
Al final, la obra no solo quedó truncada por la vía legal: se desfondó también el bolsillo y la confianza de quienes esperaban un empleo formal y duradero.
Siguenos en @tribunazac


Deja un comentario